VIAJAR Y DESCUBRIR FRANCIA

Viajar y descubrir Francia
¡Hola! Antes que nada, permíteme presentarme. Me llamo Jammil, pero muchos me llaman por mi otro nombre, Marcelo. Soy boliviano de nacimiento y Francia se ha ganado mi corazón desde la primera vez que dije “bonjour”.
Llegué a Francia en 2011 y vuelvo a Bolivia cada navidad. Estos 7 años que llevo viviendo en un continente diferente me han enseñado mucho y han enriquecido mi vida de una manera muy positiva.
Desde el momento que supe que vendría a Francia me decidí a escribir una bitácora de viaje que se convirtió en un blog para dar consejos, sobre todo porque tenía muchas dudas y pocas respuestas. El blog se llama Cómo Estudiar en Francia, y explico cómo hacer los trámites, las inscripciones, el costo de la vida y sobre todo doy consejos para hacer la vida más llevadera en el país del baguette, el queso y el vino. Si te das una vuelta por el blog, no dudes en dejarme un comentario para saludar o para dejar tus preguntas.
Me gusta escribir y contar mis experiencias para que otros se beneficien de lo que he aprendido. Por eso tengo el placer de escribir una serie de 3 artículos para poder explicarte cómo hice para venir a Francia, cómo hice para quedarme y estudiar y cómo hice para encontrar un trabajo e instalarme definitivamente en Francia.
Cómo descubrir Francia sin vaciar tu billetera
Si quieres venir a Francia para estudiar, te lo explico todo en el siguiente artículo. Ahora quiero comenzar a explicarte cómo puedes hacer para pasar un par de meses en Francia para aprender francés, entender la vida y la cultura en Francia, viajar por Europa, divertirte y ganar dinero al mismo tiempo.
Es lo que yo hice.
Se trata de partir con un programa de la Alianza Francesa para asistentes de lengua extranjera. No importa en qué país vivas, hay una Alianza Francesa. Te aconseja vayas a visitar la más cercana para que te puedan dar más información sobre este programa.
Sino, en este enlace tienes más información.
Aplicar al programa de asistente de lengua
Te cuento mi experiencia. Desde pequeño mis padres querían que aprenda un idioma extranjero, que me permita viajar y descubrir nuevas cosas. Es por eso que me inscribieron a la alianza francesa. Durante mis cursos los profesores nos invitaron a participar del programa de asistente lingüístico.
Las etapas son simples. Se tiene que preparar un formulario y dejar un dossier. Se explica por qué queremos ser asistentes de lengua, nuestras experiencias y expectativas. Es prácticamente un proceso de reclutamiento, como para cualquier otro trabajo.
Si el dossier es aceptado, entonces se pasa una entrevista en francés y español. Para serte honesto, no necesitas un gran nivel de francés para poder ser aceptado. Se te aconseja un nivel B2, pero yo tenía un A2. De todas formas, te aconsejo que te prepares. Si quieres ser aceptado es mejor que te destaques.
Otros detalles que te ayudan a ser aceptado es si tienes habilidades para manejar grupos, hablar en público, si tocas un instrumento, si eres o has sido animador en algún campamento…
También es importante que conozcas un poco sobre la cultura francesa, para que no sea un shock para ti, pero también para adaptarte fácilmente. Una respuesta que di mal por ejemplo, fue durante mi entrevista, cuando me preguntaron si yo era religioso y si podía hablar sobre mi religión a los estudiantes. Yo dije que sí. En realidad no puedes hablar de religión porque Francia es un país laico y está prohibido “enseñar religión” en las escuelas.
Cómo financiarse el programa de Asistente de Lengua
Te dije que todo el proceso de selección es como cuando se postula a un trabajo. Pues este programa ES un trabajo, lo que quiere decir que el gobierno francés te paga un sueldo por las horas que trabajas como asistente de lengua española.
El salario es poco. Ganarás un poco menos que el salario mínimo (porque trabajas menos horas que el horario legal de 35horas por semana). A mí me pagaban (recuerda que fue en 2011) entre 750 y 800 euros por mes.
Es poco, pero puede ser suficiente. Lo que me ocurrió a mí fue fantástico. Tuve la suerte de tener la vivienda gratuita. El Liceo donde trabajé me dio una habitación en el internado del colegio, no pagué ningún alquiler por él.
Con respecto a la comida, escogí comer con los profesores en “la cantine”. Es un restaurante en el que estudiantes y profesores comen bajo el mismo techo. En este espacio, todos los días hay una comida diferente. A mí me gustaba mucísimo porque pagaba 2,5 euros por almuerzo (es un regalo) que incluía la entrada, el plato principal, el postre y un queso.
Los fines de semana cocinaba en el internado. Cerca de mi habitación tenía la cocina, con un refrigerador, un microondas, cubiertos y platos.
Es así que mi sueldo me alcanzó para poder pagar mis viajes. Me fui a visitar España, Portugal, Alemania, Italia, Holanda, República Checa, Hungría, Bélgica… y conocí mucha gente.
Lo que si necesitarás hacer es pagar por tus boletas ida y vuelta desde tu país hasta Francia. Es un requisito para obtener la visa.
Si tienes dudas sobre los requisitos o cómo aplicar, puedes darte una vuelta por mi blog. Ahí te doy todos los detalles.
La vida como asistente
Fue mi primer contacto con franceses y la cultura francesa. Al principio fue un poco difícil, sobre todo al hablar francés. Pero la gente que conocí me ayudó mucho, fue fácil para integrarme. Además que me hice amigo de los otros asistentes (de español, inglés y alemán).
Debes saber que cuando eres seleccionado para trabajar como asistente, se te asigna una persona responsable. Es un profesor que irá a buscarte a “la gare” (la estación de trenes) o al aeropuerto, te invitará comer, te hablará en español y te dará consejos y recomendaciones para que puedas abrir una cuenta de banco, encontrar vivienda, comer, viajar y más.
Partir para Francia como asistente es genial, porque son 7 meses llenos de aventuras y experiencias. No arriesgas nada porque sabes que tu familia y tus amigos estarán donde los dejaste a tu regreso de Francia.
Y para los demás, como yo, es el principio de una nueva vida, en otro idioma y en un ambiente completamente diferente y nuevo. Ya te lo cuento en el próximo artículo.
Un abrazo.